En este país preguntar qué hace libre es casi como un cliché, todos los delincuentes están libres y por mucho que nos quejemos la justicia no hace nada por remediarlo.

Que hace libre Luis D'Elia Este sujeto realizó la toma de un edificio público, más precisamente de una comisaría, y cuando un juez ordenó su desalojo inmediato saltó el Secretario de Seguridad a rectificar una decisión judicial ¿y la independiencia de los poderes? Por otro lado, el juez Oyarbide (suena, ¿no?) avaló esa paupérrima demostración de protección política.

Le pegó una trompada a un hombre que se limitó a cuestionar el atropello que con su banda de matones le realizó a una manifestación que no iba con los intereses de la mano que le da de comer. Agredieron sin voluntad de pacificar, hicieron un desalojo autoritario y no emanado de la autoridad pública ¿no es eso lo más parecido a la dictadura que tanto critica?

Cabe en la cabeza de alguien proponer una actitud tan bélica como:

“No hay que descartar un enfrentamiento civil porque estos tipos quieren imponer su voluntad como sea (…) Nosotros no somos De la Rúa y esta disputa la vamos a dar en la calle, en cada lugar de la Argentina. Como la guerra es abierta y total, van a ser muy difíciles los tiempos que vienen”

El mismo tipo que invocando el artículo 21 de nuestra Constitución Nacional invitaba al pueblo a levantarse en armas alegando que no quería violencia pero que se hacía cargo. Increible, lamentable. Un delincuente con todas las letras que debería estar preso pero que en lugar de eso cobra un sueldo de maestro cuando dio clases por última vez en 1988 gracias a la poca verguenza que tiene y todo el amparo político que goza.