La demagogia como motor de la des-información
25-04-2009
Hace un tiempo estoy abocado cien por ciento a un asunto familiar importante que requiere toda mi atención, asi que solo me quedan pocos minutos libres y hoy los ocupé mirando noticieros para saber qué estaba pasando en este, nuestro bendito pais.
Me alarmé. Y no por lo terrible que sucede día a día, que ya perdió la capacidad de sorpresa, si no por lo patético de los medios de información que nos acercan esos sucesos y que -paradójicamente- forman opinión sobre los mismos.

Siempre me pregunté por qué habrían de decir que “defienden sus derechos” mientras muestran una multitud apedreando un grupo de policías o a otra multitud.
Ayer vi un informe en Documentos América, el programa en donde Facundo Pastor juega a ser Rolando Graña con similar -y triste- resultado, hablando de una concesionaria que vendía autos sin congelar el precio. ¿Hola!? ¿Hay alguien ahi? Directamente no leen lo que firman, y lo convierten en un delito contractual.
No es extraño ver a los medios cagarse literalmente en los derechos, increpando en propiedad privada. O bien, quién sabe por qué, generando una corriente odiosa de opinión tendenciosa, amarillista, violenta casi parece orientada a exacerbar a las personas que ven en informe como si necesitaran que cada espectador se levantara con un palo a sumarse a la violencia. Claro, con la red de seguridad de “no avalamos a la violencia, pero comprendemos” dándole un apoyo implícito, casi cobarde por no hacerse cargo de lo que ellos mismos plantean.
¿Cuarto poder?





