Sergio Melzner

Comunicacion online

Las causas, el activismo en internet y el aporte a algo mayor

04-04-2010

Usuarios de internetLa masificación de las redes sociales trajo consigo una mayor variedad de tópicos, ya no solo se habla de tecnología o temas de nicho sino también de medio ambiente, política y un larguísimo offtopic. De esa forma, muchos activistas encontraron canales de comunicación inmensos para difundir sus propuestas o para concientizar a la población sobre algún tema.

No es extraño ver hoy en día como internet se moviliza ante tragedias naturales (caso Chile o Haití), sobre malos manejos medio ambientales (lo hace Greenpeace, por ejemplo) o trapitos sucios de la política (no me entran tantos ejemplos) armando grupos, difundiendo información y organizándose en base a un interés común. Eso es simplemente genial, porque permite oleadas de información fresca que por otro canal desaparecerían al mismísimo instante en que molesten a los intereses de turno.

Colabora con un click

Colabora con un clickSin embargo, también es muy común que esas plataformas se usen demagógicamente. ¿Cómo hace mi click para darle dinero a los chicos pobres? Si bien hubo muy pocos casos en que empresas se unieron proponiendo donar una suma por cada adherido a la causa, el 99% de estos grupos simplemente quieren engordar la cifra de miembros.

A veces, incluso los creadores creen firmemente en que están colaborando como si esas 400 mil personas fueran a mover un dedo por los chicos de Haití. Otras veces, en el peor de los casos, simplemente les resulta funcional tener via directa con 400 mil personas que creen que están ayudando, sólo para promocionar productos.

El aporte a algo mayor

Este activismo internauta corresponde a que todos los seres humanos tenemos la necesidad de hacer un aporte a alguna cuestión mayor, que nos exceda como individuos. Ese sentido de pertenencia puede venir de cualquier lugar: religión, política, organizaciones ambientales y educativas o simplemente una empresa con la que nos sentimos parte.

De esa forma, cuando nos unimos a un grupo en Facebook “por comida para los niños pobres” sentimos que somos parte de una causa justa, mayor que los individuos que lo componen. Sólo con apagar una hora la luz volvemos a Twitter conformes a jactarnos de nuestra colaboración al medio ambiente y si decidimos sumar un numerito en la campaña online de algún candidato sentimos que estamos involucrados en la política.

No basta con apagar la luz una hora una vez al año, sería mucho más efectivo que reduzcamos el consumo los 364 días restantes. Si queremos involucrarnos realmente con una causa, usemos internet para lo que sea posible o para encontrarnos con otra gente con los mismos intereses pero excedamos el ámbito con acciones concretas, creer que con un click “somos parte” es un error.