Como comenté anteriormente, estoy escribiendo un libro sobre negocios, inversiones y emprendimientos en internet, y en ese marco estoy buscando experiencias de emprendimientos en general o desarrollos de internet… o -por qué no- ambas cosas juntas.

Santiago BilinkisMe hacía falta la opinión de un experto de emprender, de invertir, un fanático del riesgo que lo tome como parte de una evolución constante en todos los sentidos. Después de un par de mails tuve la oportunidad de charlar un buen rato por teléfono con Santiago Bilinkis, un emprendedor serial.

Me enteré de la historia de Officenet, de su pasado y presente profesional como emprendedor en distintas áreas y hasta me contó un poco sobre sus estudios con una anécdota que me reservo para el libro sobre la financiación de sus comienzos académicos.

Es un profesional extremadamente interesante con unos conocimientos increibles y una claridad expositiva que hace que te explique cosas terriblemente complejas de una manera sencilla y entendible. Lo genial es que este post no está pactado, ni lo hago como contraparte a su ayuda… lo hago por lo entusiasmado que quedé con la charla. Por eso hice -quizá por los nervios de tener a un grosso enfrente- algunas preguntas medio boludas pero que me sirvieron para entender el marco práctico de su situación y algunos NO que me dejaron un panorama más claro.

Riesgo: tratando de vivir fuera de la línea de comfort

El ejemplo más claro de esto es que no existen demasiadas reglas o modelos generales para emprender, que todo está atado a las circunstancias y que la idea de recopilar casos de éxito junto con algunas recomendaciones que considero interesantes en lugar de plantear un trazado fijo para emprender fue la mejor decisión que pude haber tomado.

Y, sobre todas las cosas, la idea de animarme y contactar a los grossos de los negocios en la zona fue sumamente provechoso porque mezclando casos positivos con otros negativos -que por ahi no me dieron mucha bola- tengo un saldo gigante a mi favor de experiencias, conocimientos y buena onda de gente como Santiago que dejó sus cosas un rato para darme un empuje gigante en esta locura idea que tengo en mente para tratar de fomentar el emprendimiento.

No me queda más que decir ¡Gracias Santiago, en serio, de nuevo!