El usuario consume varios medios en simultáneo
18-02-2009
Hace rato se habla demasiado sobre el desarrollo de los medios con cosas como “internet matará a la televisión / los diarios” y disparates parecidos obviando que existe el concepto de simultaneidad que nos permite escuchar radio en el auto mientras vamos a trabajar, mirar un programa de televisión, interactuar con internet, leer el diario los domingos y enviar un fax cuando NIC.ar nos complica la vida.
Internet no es televisión, son dos conceptos distintos. Lo que si va a hacer hace internet es destronar el monopolio económico y de la información que la televisión y los diarios impresos estuvieron manteniendo en los últimos tiempos con manipulación mediática. ¿Internet es el mesías? Definitivamente no, ya peleamos con Google por querer meternos en la gran nube, con Facebook que se quería adueñar de los derechos de nuestro lifestream y con la Wikipedia que forma repetidores de citas textuales no analíticos.
Lo que hace internet básicamente es ampliar los horizontes, dejar claro que existe algo más que lo que dice un señor de corbata en el noticiero. Lamentablemente vamos a los tumbos, porque creemos lo que dice el blogger de remera geek ciegamente. Algún día aprendermos a formar opinión, pero sin duda la diversidad es un valor fundamental.
¿Qué características tiene el consumidor en simultáneo?
Ya no hablamos de un usuario que durante el día consume distintos servicios, si no de un usuario que simultáneamente utiliza más de un medio al mismo tiempo. Por ejemplo, un usuario que chatea en internet mientras mira un programa de televisión o una persona que mira a su equipo de fútbol en TV mientras busca descargas de torrents.
Esto cambia un poco las reglas de juego de cada medio individual, porque el ambiente para el que estuvo pensado ahora tiene que compartir atención con otro.
+ Se fidelizan contenidos en vez de medios. No hacemos zapping entre canales, si no entre medios, por lo que salen ganando los contenidos porque obviamos las interrupciones alternando entre plataformas, pero sin cambiar de canal ya que el zapping significaría el reemplazo generalmente definitivo de un contenido por otro.
+ La urgencia por el momento la tiene la televisión. No puede esperar como si podría hacer un contenido en internet porque si la serie que me gusta vuelve del corte, no va a esperar mi click en “play” ni se detendrá para que yo conteste en MSN.
+ La dualidad obliga a cambios. La posibilidad de ignorar de forma sencilla e instantánea (con un movimiento ocular) la publicidad que no nos interese o que simplemente no nos interese en ese momento exacto (a veces la publicidad puede ser temática, pero no oportuna) conlleva fuertes riesgos para la publicidad convencional que será ignorada sin problemas.
+ La complementación y profundización. La televisión es un poderoso fijador de información debido a su consumo masivo, e internet brinda la posibilidad del feedback que hace rato la televisión necesitaba. Cada herramienta cumple su función: si fijamos una información y ofrecemos ser parte de ella ¿qué tan lejos estamos del consumo? Lo mismo sucede cuando una propuesta de internet la vemos pautada en televisión.
+ Buzz y el efecto repetición. El doble flujo de información permite el efecto repetición, la réplica en otro contexto, lo que aumenta considerablemente el impacto de cualquiera de los dos medios. Esto podría ser una bocanada de aire para la publicidad convencional ya que multiplican el alcance sin nuevas inversiones, pero solo funcionará si los usuarios los tienen en cuenta.





