Sergio Melzner

Comunicacion online

Los fracasos de la guerra mediática

09-11-2008

En nuestro país, Argentina, los medios son una gran parte de la realidad social para el común denominador de la gente y los programas son como trampolines de status social que puede hacerte subir o bajar. A su vez, los programas también compiten por el éxito que les garantice una cuota de gente y de potenciales candidatos a hacerse famosos en ese sitio.

Hay -literalmente- de todo en los medios televisivos, pero algunos casos se destacan puntualmente por su cuota de fracaso. Desde las novelas bizarras de CANAL 9 como “Sin tetas no hay paraiso” o “Las tontas no van al cielo” que se importaron sin saber bien el motivo, o como Viviana Canosa haciendo una versión venida a menos de Intrusos pero sin producción, contactos, invitados ni programa.

Santiago - INFAMAEl problema, en pocas palabras, es que son realmente programas improvisados. Como Infama que manda una cámara a seguir a los famosos arreglando enojos falsos o planteando como la gran polémica a dos adolescentes de “Casi angeles” apretando cuando son novios desde años antes de entrar a la tira. Se resume en una gran cuota de desinformación en donde terminan llegando tarde a todo y lo ocultan bajo un velo de comedia para que cuando la peguen puedan decir “primicia” y cuando no “ya sabíamos, estábamos jodiendo”.

Es triste ver que la guerra mediática -que se asume frívola- ya ni siquiera sea divertida. Está bien, nunca fue nada profundo ni trascendental pero ver a Viviana Canosa cerrándole un móvil a Matías Alé porque a la hora que tenía que aparecer estaba haciendo un móvil con Intrusos casi sin entender que no existe como producto es como cuando Marianella Mirra hace propagandas tirando como curriculum que es la ganadora de Gran Hermano.

Antes era algo boludo pero divertido, ahora se limita a ser rotundamente estúpido lleno de gente que no sabe ni donde está parada pero se atreve a autodenominarse cosas que solamente la ven -paradójicamente- en la televisión.