¿Está tu negocio preparado para un desastre?
03-01-2009
Hoy leí un artículo que planteaba exactamente ¿está tu negocio preparado para un desastre? Refiriéndose en realidad a los desastres físicos, por eso me pareció oportuno ampliarlo, resumir los desastres físicos y aplicar la idea a los desastres en general.
Infraestructura física: oficinas, equipos, suministros tangibles… son todas cosas de las que podemos hacer un stock para emergencias, o un backup para cuando el problema anuló las posibilidades. Guardá progresivamente copias de seguridad en cada paso, en lo posible en lugares distintos -pero seguros- para que cualquier inconveniente no afecte a todos por igual. Vendría bien también tener un matafuegos por si algún fuego complica las cosas y el patrimonio asegurado por si no pudimos controlar el fuego o si nos entraron a robar. Si somos previsores, un grupo electrógeno vendría genial también.
Know how y logística varia: cualquier inconveniente, sea por razones naturales o artificiales, nos puede dejar sin un pedazo de nuestra organización (empleados, equipos, capital, etc) y tenemos que saber si nuestro negocio estará preparado para afrontar en plan de crisis las obligaciones. Más alla de los elementos, que podremos reemplazarlos, cabría ver si tenemos la base de conocimientos e información adquirida y portable para que nuestro negocio continue. ¿Dónde está la contraseña del home banking? ¿Cómo funciona básicamente nuestro engranaje comercial? Porque decir que vendemos almohadas no te va a ayudar a identificar cómo seguir con la línea de producción.
Problemas de capital: no va a ser la primera vez que tengamos problemas de capital o financiación para nuestro negocio. Lo más importante es saber que con el dinero podemos sobrellevar casi cualquier crisis (y después amortizarlo, claro!) así que es importante tener una reserva de fondos que no necesariamente tienen que estar en el bolsillo pero si líquido para responder ante cualquier detonante.
Elementos sustitutos: el principal problema que veo en las organizaciones es que la ausencia de un elemento hace que el proceso natural del negocio no pueda llevarse adelante con normalidad. A diferencia de los problemas de know how, en donde la dificultad radica en la falta de información por parte de los empleados, hay veces que los inconvenientes nacen de la poca articulación de reemplazo que tienen las empresas. Hemos tenido experiencias negativas porque el “Sr. Perez” está enfermo, y aunque todo el mundo sabe cómo hacer su tarea nadie tiene la posición legítima para hacerlo, y no se hace.
Crisis general: estamos extrañamente convencidos de que el escenario como lo vemos será así para siempre. En general no estamos preparados para una crisis, siquiera somos capaces de imaginar que los problemas no vendrían de una ruptura de la línea de producción si no más bien de un descenso en la demanda. Para eso tenemos que tener una lista de gasto/inversión prescindible, que no tenga nada que ver con nuestro negocio.
El cliente preferido: todos tenemos un cliente -o segmento- preferido, el que nos da los mayores beneficios o utilidades ¿y si se muda, cambia de provedor o simplemente no nos compra más por cualquier motivo? Parece algo n00b, pero deberíamos estar completamente preparados para afrontar nuestro negocio sin nuestro mayor comprador porque sencillamente nosotros al momento de implementar el negocio deberíamos de haber optado por un segmento rentable, un nicho, no un comprador.
Creo que si podemos garantizar todo eso en un negocio, tenemos un buen mix. Si el proyecto comercial no es bueno, el primer viento va tumbar todo pero eso va a ser inevitable por mucho que garanticemos los detalles ya que las bases sobre la que se planta son debiles.





