Artesanos: el valor de la confianza
15-02-2008
En Corrientes, la ciudad en donde nací, existen varias ramas étnicas como así también varias concepciones de la vida. Un ejemplo puntual es el de las familias de origen aborigen que habitan en nuestra capital.

Viven a su manera, pero también emprenden a su manera. Encontraron la forma de transformar su costumbre artesana en un comercio lucrativo cuando nadie creía que era posible. ¿Quién podría querer algo hecho a mano cuando la perfección industrial proveía de lo mismo a menor precio? Ellos no se quedaron con ese prejuicio y lo lograron.
Con el apoyo de muchos sectores, incluyendo a veces al municipal, habitan comercialmente una zona en donde despliegan su material para la venta. Sin ir más lejos, se realizan cada determinado lapso de tiempo ferias y jornadas de artesanías correntinas con presencia multitudinaria y cobertura de los medios. Pueden mejorar, siempre pueden hacerlo, pero sin duda están a años luz de distancia de la actitud cancina de otros nichos comerciales. Les ganan en algo básico: actitud.
Es así que cualquiera que lo desee puede emprender, sin importar más condicionamientos que uno mismo. La frescura, flexibilidad e innovación son algunas de las características del dinamismo necesario y se mezclan con los procesos creativos, aprender y tomar riesgos pero no sabría precisar si es algo con lo que se nace, pero sin duda es algo que llevamos dentro.





