Sergio Melzner

Comunicacion online

Comprar un estilo de vida

19-05-2008

Cuando realizamos una eficaz tarea de branding, el cliente no está comprando el producto si no al estilo de vida que este promete. Porque -como diría Tom Peters- “el éxito de una empresa no está en sus productos, sino en los valores que con él se pretenden transmitir”.

Veámoslo en términos de sensaciones. ¿No sentiste nunca algo de odio por el personaje villano alguna película? ¿No terminaste llorando con alguna triste película de amor? Lo que sucedió fue que te contaron una historia, y la sentiste tan real que tus emociones respondieron a esos estímulos. Sabías que no eras la protagonista, pero la empatía funcionó.

La diferencia entre ese ejemplo y la marca es que la idea de las empresas es contarte una historia que podés hacer real mediante sus productos. Por ejemplo ¿qué pensás al ver una Ferrari? ¿No te gustaría ser vos el que la maneje? ¿Por qué? En esas respuestas existe una mezcla de la historia que te vendió la empresa y motivos que supieron capitalizar. Porque, digo, ¿no serías más seductor paseando en una Ferrari?

Seguramente este gran cuento de hadas terminaría cuando el cliente compre el producto y vea que no funciona, ¿no? En realidad… no. Porque te tengo una noticia: si funciona. ¿Puede realmente una remera de “x” marca ayudarte con las mujeres? Definitivamente si, porque comienza ayudándote a vos. Te hace sentir más seguro, confiás en que la remera es como una vara mágica que te va a hacer más interesante y te sentís más interesante. Como “sos más interesante” te acercás a más chicas, perdiste el miedo porque tenés esa remera. La magia de la marca funcionó.

Ahora ¿qué sucede cuando no usás esa remera?