Concepto de marketing: rentabilidad
09-05-2008
La definición de marketing menciona algo fundamental: tiene que ser rentable. No podemos invertir millones de dólares en la satisfacción cuando solamente recuperaremos algunos miles. ¿Podemos? De poder podríamos, pero no sería “sostenible en el largo plazo” como explicábamos también en el enunciado. Podemos invertir millones en algo que deja miles, pero ¿para siempre? No, no es un modelo de negocios.
El objetivo de la comercialización es -siempre y sin excepción- un beneficio. Se plantea, en lineas generales, como un rédito económico. A veces se puede creer que el dinero pasa a segundo plano al momento de invertir, pero perdemos de vista que esa inversión busca nada más y nada menos que una acumulación de riquezas mayor a la inicial.
¡Atención! No podemos confundir las ideas y creer que las pérdidas de una inversión inicial es falta de rentabilidad. Cuando hablamos de rentabilidad se habla de una fluctuación sostenida, se mide en una situación concreta, práctica que está por sobre la linea estimada de comercialización.
Es, vulgarmente hablando, estar lo más lejos posible de perder dinero. Suele hablarse de una empresa rentable cuando genera utilidades, pero se acostumbra a medir en porcentajes en base a un total invertido. Es un concepto parecido al de productividad (resultado/producto sobre insumos/esfuerzo) pero expresado en valores económicos (ingresos sobre costos).





