En casa de herrero, cuchillo de palo
27-10-2008
Este gobierno, el argentino, cada vez me sorprende más con sus inesperados movimientos y comentarios. No me quiero poner a revolver los últimos años de la patética historia nacional pero veamos la última de las últimas en torno a la reforma previsional.
El gobierno, mediante el titular del ANSES Amado Boudou, le pidió a las AFJP que mantengan la liquidez, que no compren dólares ni vendan títulos públicos, ni operen contra el valor de bonos o fideicomisos de consumo.
Después les pidió que se tiren al piso mientras D’Elia los pateaba y los mojaba con una manguera mientras los funcionarios públicos apostaban en dólares cuánto iba a demorar. Bueno, está bien, esto último lo agregué yo pero me suena parecido.
¿Qué tipo de legimitidad tiene un gobierno como este para pedir favores o compostura? Al poder ejecutivo se le ocurrió que las AFJP tenían que juntar sus cositas e irse -en este, el peor momento- excusándose en los problemas de rentabilidad y ahora le piden que olviden ese autoritarismo propio de la vergonzosa era de expropiaciones en la Argentina para colaborar con la estabilidad del país.
Es, cuando menos, ingenuo pero -déjenme decir- me parece más una tomada de pelo a la que lamentablemente ya tendríamos que habernos acostumbrado.





