Las 4 ventajas de PyME para afrontar situaciones
17-09-2008
PyME (Acrón. de pequeña y mediana empresa): compuesta por un número reducido de trabajadores, y con un moderado volumen de facturación.
Además de los problemas, esos inesperados que complican bastante a las organizaciones, hay determinadas situaciones que atender sobre todo si entendemos que el mercado está en constante cambio y solamente vamos a sobrevivir si nos movemos más rápido a la par. Estoy convencido que para afrontar esas situaciones, las PyME tienen 4 ventajas clave que las vuelven más propensas a sobrevivir.
El tamaño desaparece la burocracia
Una pequeña o mediana empresa tiene una estructura jerárquica más pequeña, no pierde tiempo en burocracias de gerentes de secciones que se lo comunican a encargados de departamentalización que -a su vez- envían un memo a todo el departamento. El contacto es directo, no hay mayores inconvenientes para comunicarnos -como clientes o como parte de la organización- con la cabeza que toma las decisiones y lograr un feedback mucho más potente.
Los costos de implementación permiten desechar
Las PyME suelen ser más inteligentes en sus gastos, no tendrían mayores inconvenientes en desechar al perro muerto en los negocios porque no gastaron tanto dinero en implementarlo. Se debe básicamente a que las empresas grandes desechan millones sin cautela contratando excesivos recursos que -para una idea que no pega- suelen perderse. Los que no cuentan con demasiados recursos suelen tener más problemas en promocionar una idea, pero cuentan con la ventaja de desecharlo con mayor firmeza cuando las grandes empresas se aferran a cosas que no van a funcionar porque creen que así van a recuperar el dinero mientras cada vez invierten pierden más.
Reacciones demasiado rápidas
Todos los que somos parte de organizaciones más bien pequeñas, sabemos que un golpe por más insignificante que parezca se proyecta de una u otra manera en toda la organización, sus integrantes y sus actividades. Puede parecer molesto, pero es la clave para sobrevivir. Las grandes empresas al tener un volumen mayor, tienen dificultades para detectar pequeños indicadores y para cuando lo detectan el problema se convirtió en un pequeño cancer porque se mueven más lento.
Las pequeñas empresas detectan cualquier vuelo de mosquito y pueden correr, cambiar o esconderse porque su infraestructura les permite moverse rápido. Las grandes empresas en general son como dinosaurios, jamás notarían a un mosquito molestando, y aun si lo notaran no tendrían la agilidad ni capacidad de reacción para hacer algo al respecto. Seamos sinceros, los dinosaurios no eran demasiado inteligentes así que tampoco se preocuparían demasiado por un mosquito. Tampoco se habrán preocupado por la luz que terminó extinguiéndolos.
Propensos al riesgo
Las pequeñas empresas saben que moverse es importante, y a veces moverse va en contrar de una falsa sensación de seguridad que todos le tenemos a lo conocido. Estamos convencidos de que estar en este lugar nos va a mantener seguros, y que si ahora nos va bien no necesitamos buscar nuevas oportunidades por miedo a que puedan complicarlo todo. Las pequeñas y medianas empresas suelen hacerle frente a este prejuicio de una manera muy efectiva, por el simple hecho de que quedarse quieto y arriesgarse a recibir un golpe puede ser fatal.
Una empresa pequeña es más curiosa, aventurera y quiere dominar el mundo comenzando desde abajo. Tiene bien claro lo que quiere, cómo lo quiere y también tiene claro de que todo esto lo puede cambiar mañana si fuera necesario. Son las que caminarían por un acantilado solamente para obtener lo que está al otro lado. A la PyME bien manejada le gusta el riesgo, y sabe aprovecharlo porque las grandes empresas tienen altas cifras de facturación (perecederas, claro) y no van a explorar nada más.





