Sergio Melzner

Comunicacion online

Las cuatro cosas que realmente me encantan de mi trabajo

25-06-2010

También podría decir “hey, miren lo fácil que es tener a un empleado contento” pero lo cierto es que hace más de un mes soy “el nuevo” en una función que ya conozco perfectamente, pero esta vez dentro de una organización gigante: administramos la identidad online de una cuota de personas. Intento aportar mis ideas en la estrategia y mi trabajo en la operativa.

En este tiempo, encontré cuatro cosas que me entusiasman al momento de levantarme a la mañana para salir al trabajo. Son tan simples, pero tan importantes, que me pareció interesante contarlo.

Hago lo que me gusta

Punto fundamental, me comprometí a no trabajar en algo con poca relación a mis intereses porque afortunadamente no estoy en una situación forzada a agarrar cualquier cosa que me ofrezcan si no estoy haciendo lo que me gusta. Trabajo en el área que me gusta, en las funciones que me gustan y además coincidimos en los conceptos generales entre la dirección (línea estratégica) y la ejecución (lo que finalmente hago). ¿Resultado? Hago lo que me gusta y me pagan.

Mi jefe funciona y hace funcionar

El respeto vertical se puede dar por intimidación (por jerarquía, o bien por miedo a la reprimenda) o por mérito (por buenos resultados, buen trato y empatía) y por suerte en mi caso mi jefe se ganó mi respeto antes de que yo pise la oficina. ¿Por qué? Funciona, lo que hace realmente funciona, pero como jefé también demostró que sabe hacer funcionar.

Hace que la programación funcione, que el diseño funcione y que los contenidos funcionen. Claramente cada uno de nosotros programa, diseña o crea contenidos independientemente y de forma autónoma pero las indicaciones generales sirven de marco teórico práctico para que el resultado encaje, ensamble y -como decía- funcione.

Hay equipo

Decía que mi jefe hace funcionar, pero también hay un equipo de calidad que responde a todo. En este sentido, todos somos animales de startups, queremos que funcione y lo hacemos funcionar. No importan demasiado los horarios, ni el volumen de trabajo, somos pocos (todas las secciones nos duplican o triplican en cantidad de personas) pero las cosas salen a tiempo, y bien.

La gente con la que trabajo sabe muy bien lo que hace. En un mes aprendí un algunos trucos de programación, mejoré conceptos de diseño e intenté dar un feedback en lo que yo podía aportar. Todos trabajamos para lo mismo y empujamos para el mismo lado.

Estoy aportando a algo en lo que creo

Hablar, hoy en día, de mi concordancia con la causa parece casi épico, por no decir hipócrita. La realidad es que uno de los puntos fundamentales que me apasionan de mi trabajo es la sensación de que aporto a una propuesta en la que realmente creo.

Estoy convencido de que lo que hacemos está bien, creo en la calidad de nuestro trabajo y respeto el objetivo. Me siento parte de algo bueno, lo que multiplica con creces mi conformidad con esta nueva etapa laboral.