Sergio Melzner

Comunicacion online

Un poquito de mi (cómica) historia en internet

20-01-2009

Hoy comentando algo sobre la gente al pedo que insulta a Eduardo Arcos noté que ya tengo algo así como 8 años usando activamente internet, algunos menos metiendo mano tratando de generar algo o participar y más o menos unos 4 como blogger.

A grandes rasgos…

Me conectaba a internet con la línea de teléfono, a escondidas de mi mamá, para chatear con IRC/ICQ y levantar minitas del canal “chaco-corrientes”.

Me hice fanático de internet, leía todo -incluso blogs editados en html plano que se resubían para cada actualización- y escuchaba a hablar de gente famosa en internet.

Adolfo, mi tío (más un hermano) y mejor amigo comenzó a joder con las páginas web. Y no entendía nada, pero pintaba bueno. Me enseñó algunas cosas y ahi empecé.

Quiero entrar, quiero hablar

También quería hablar: abrí mi primer weblog personal con geocities hecho enteramente en texto puro de Word sobre curiosidades que veía por ahi.

Comencé a tocar plantillas, mis primeros pasos haciendo cosas con pedazos de otras. Cero idea de diseño, poquito de maquetación y cero programación.

Conseguí que me pusieran banda ancha en casa, unos 128 kb eran suficientes para que no vengan $300 de teléfono.

Contacté a Alejandro Sena para participar en una idea de blogs temáticos, tintanova, que luego se abandonó pero quedé administrando opinología (un sitio grandioso, mi mejor recuerdo) y de data entry para un sistema que no se podía automatizar.

Aprender, invertir y trabajar, al mismo tiempo

Aprendí html completo, me largué a intentar entender las bases de datos y otro tipo de almacenamiento de la información que ya usaba sin entender.

Le mostré mi primer diseño a Alejandro, puso un “xD” y entendí que tenía que mejorar. Armé junto con mi novia una revista en html con un lindo dominio .com.ar

Para lo anterior compré un alojamiento grande (demasiado, al pedo) y vendí algunos espacios de hosting. Entre ellos, a mi amigo Facundo para mirocanrol.

Tiempo después probé en Dattatec, gracias a dios no alojé a nadie ahi porque estaría en una zanja. Después de mucho lio, hice algunos saltos hasta MediaTemple (aka MT) donde hoy disfruto de un servidor de un update y velocidad perfecta.

Me incorporé -gracias Ale!- como moderador a la extinta AltaPendeja cuidando que no se insulten o hagan boludeces, mi primer sueldo (en dólares) en internet (!).

Abrí junto con gente que comentaba en los mismos blogs que yo un sitio llamado AlgoIncreible (con Pepo, Sol, Coria, etc) donde escribíamos todos los delires habidos y por haber. Fue muy divertido, mi primer cheque de Adsense, lo tengo de recuerdo porque no lo pude cobrar y nunca me lo reingresaron.

Me decidí a automatizar ciertas tareas: conseguí un lector de feeds, un multicuenta de IM y comencé a meterme de lleno en el lifestream de internet.

Lo jodí tanto a Alejandro que me armó mi primer weblog grande: deCorrientes, el primer y único metroblog de mi ciudad donde escribíamos con frecuencia sobre eventos e info. Hicimos cosas grandes, divertidas y muy buenas. El proyecto tuvo problemas y hoy no está, pero SIN DUDAS va a volver ¡y en forma de fichas!

Multiplicando el alcance con ámbitos

Comencé a relacionarme con gente de internet, armé algunos proyectos personales.

Fanático de “La idea es esa”, un día lo agregué a Don Mariano Saenz porque pidió una mano para no sé qué cosa. Comenzamos a laburar en cosas en común, mis aportes eran mínimos pero aprendí y me divertí mucho también.

Gestionamos con AltaPendeja salidas en medios grandes, televisión, diarios, revistas, etc. La difusión me abrumó, conocí a periodistas y gente de los medios.

Casi de copión, dejé los otros blogs (menos dcorrientes) y abrí un egoblog que es el mismo que ven ahora pero con un .com.ar diciendo que no sabía qué iba a hacer. Perdí toda la base de datos, mi siguiente post era de casi un año después.

Le tomé el gusto a bloguear, escribí sobre todo. Comencé con un pago de US$0,50/post y -saltos de blog mediante- terminé en US$3 pero dejé todo para comenzar a intentar mis propios exitos personales.

Veía como gestaban sus proyectos amigos grossos, como Ale o Mariano, y quería tener mi propio gran éxito cosa que por falta de constancia no he conseguido.

Ya más canchero en diseño/programación estudié durante un tiempo ambas cosas y comencé a aceptar trabajos chicos. Tiempo después una empresa me compró algunas páginas y le puso un nombre de empresa, a la cual yo debía -dinero mediante- gestionar. No pusieron interés, no funcionó, todos perdimos.

Cambios de rumbos

Después de mi reciente quiebre, me metí en la carrera de marketing por la pasión que le tenía a los negocios. Descubrí que más que diseñar o programar, me gustaba hacer cosas en internet. Generar cosas, sacarles provecho, actuar metódicamente.

Armamos una aventura llamada dinamio.com , donde agrupamos proyectos a lo que luego agregamos su reciente blog. Recibimos muchos trabajos, registré muchos dominios para los proyectos de mis clientes, aprendí lo básico para negociar.

Quise volver a bloguear: tuve pocas buenas y muchas malas, por poco dinero. Me cansé. Paré y ahora espero el momento de volver, pero solo si juego en primera.

Descubrí que más que instalar o diseñar blogs, lo que realmente hacía bien era enfocarlos comercial o socialmente. Sabía sacarles provecho, más que darle origen.

Seguí blogueando, comencé a aceptar trabajos aislados de consultoría y tuvimos excelentes resultados. Comenzamos a pensar en darle un rumbo nuevo a dinamio.

Cerramos algunas etapas ya pasadas. Nos dimos cuenta que dinamio debía cambiar o terminar.

De logros personales hacia grupales

Desde fines del 2008 le insistía a Maru para que se postule en una red grande para escribir sobre lo que le gusta. Hoy la ven en ExtraCine, mientras que yo espero un lugar para hablar de negocios, internet, empresas y marketing.

Después de meses de charla, entendimos que la producción técnica de blogs dejó de ser nuestra función meta. Comenzamos a dar el paso para convertirnos a la consultoría, a la asistencia tanto técnica como comercial de blogs que lo requieran.

Aprendimos a planear a largo plazo: tenemos 2 o 3 ideas que esperan financiación, otras (propias) en proceso y estamos apurándonos para entregar lo que previamente aceptamos de creación de blogs porque hemos tomado la determinación de cambiar el rumbo de dinamio y dedicarnos a la comunicación/marketing de los productos.

Hace algunos meses comencé la (genial) aventura de escribir un libro sobre emprender en internet. Quiero utilizar ejemplos de los grandes del ámbito para que tengan referencias sólidas y aclarar un poco el camino que tanto me cuesta a mi.

Hoy chateo de forma inalámbrica desde una portatil tremendamente poderosa, que con mucho esfuerzo compré hace poco tiempo en reemplazo de otra y me acuerdo que de chico soñaba “alguna vez cuando sea empresario voy a tener mi propia compu de valijita”.

No soy “empresario”, ni estoy bañado en dinero como esperaba (más bien al revés, ja) pero en este tiempo que pasó desde que entré a internet aprendí muchísimo y me superé muchísimo.

No soy un referente mundial, ni nacional y quiero creer que más o menos local en mi ciudad -porque somos menos de 10 bloggers y Joa me cagó el puesto en Alianzo- pero tuve satisfacciones y experiencias que realmente no podría conseguir de ninguna otra forma distinta a la que tomé como camino en su momento.

Es esa sensación de que estoy satisfecho con lo hecho, y con mucha fuerza para ir por más, es la que me hizo pensar y escribir esto intentando contar a grandes rasgos cómo llegué hasta este post.